
El comisionario Roger Goodell y el líder del sindicato, DeMaurice Smith, son claves para tu felicidad en el futuro.
A pesar de toda la emoción que trajó el Súper Tazón XLIV entre Indianapolis y Nueva Orleans, sigue viva la triste posibilidad que este día tan especial en la vida de todos nosotros no suceda en dos años.
Todavía hay suficiente tiempo para que los dueños y los jugadores eviten la primer huelga desde 1987, pero a la vez cada segundo que pasa la hace más probable.
Sin duda alguna la guerra sangrienta que vimos el día de ayer en Miami podría ser un juego de niñas comparado a la guerra verbal que veremos entre los dueños y los jugadores, y todo esto se debe a, ¿qué más?
La distribución de las utilidades.
El líder del sindicato, DeMaurice Smith, pronostica que la probabilidad de una huelga está en “14″, en una escala del 1 al 10, gracias a lo que él llama la insistencia de NFL de reducir los salarios en un 18%.
Esto es muy grave por que a los fanáticos les importa más la NFL que cualquier otro deporte norteamericano que ha sufrido huelgas en los últimos años.
Dos de las cuatro competencias importantes en los deportes profesionales americanos se han quedado sin campeonato en los últimos veinte años: Las Ligas Mayores de Beisbol en el 1994 y la Liga Nacional de Hockey, quien perdió toda la temporada 2004-05.
Pero volviendo a mi punto anterior, La NFL es diferente.
Perderse un sólo juego – lo cual se ve muy probable en el 2011 con todo el desorden que traen los dueños y jugadores, podría ser catastrófico.
Debido a que sólo se juegan 16 partidos en la temporada regular, cada uno de ellos es precioso. Los domingos que consisten en llegar temprano al estadio después de ir a misa, conviviendo con amigos y familia en la parrilla antes de que empiece el partido, es lo que hace al deporte único en comparación a sus equivalentes.
A pesar de todo esto, un escenario que entraría en la categoría de los no tan peores es uno en el que los dueños de los equipos pongan jugadores de remplazo en la campo, como sucedió en 1987, para no sacrificar el flujo de utilidades.
Sea lo que sea, ambos lados tendrán la culpa si los estadios están vacíos en el 2012.
Viéndolo más a fondo, la pelea no consiste en los dueños contra los jugadores, si no que es de los dueños contra los dueños.
Obviamente ya hay dueños sintiendo pellizcos, pero no es por que sus equipos hoy en día no estén produciendo dinero. La razón por la que sienten el fuego en sus espaldas es por que entran en por lo menos uno de estos tres escenarios:
- Estos señores compraron sus equipos con mucho dinero prestado.
- Ellos tuvieron muchas inversiones malas en otras industrias.
- Están siendo víctimas de grandes deudas fiscales.
Lo triste es que queda poco tiempo antes de poder resolver cualquier conflicto.
Roger Goodell la tiene difícil y la probabilidad de que resuelva algo antes del 5 de marzo es muy baja. Si no llega a hacerlo, la temporada 2010 se jugará sin un tope salarial.
¿Y eso que diferencia hace?
Para empezar, equipos en mercados chicos batallarían para competir. Sería como en el beisbol que solo las ciudades grandes podrían ser protagonistas en la agencia libre.
Lo que hace bonito a la NFL es que actualmente cualquier equipo tenía la oportunidad de conseguir cualquier jugador, y por ende, aspirar al título año trás año.
Les aseguro que Drew Brees no hubiera llegado a Nueva Orleans sin tope salarial. También les aseguro que hoy no habría miles de borrachos celebraron en las calles de Lousiana el campeonato de los Santos sin tope salarial. Hasta les puedo jurar que ciudades como Búfalo, Jacksonville, San Luis, Kansas City y Green Bay estarían en problemas sin tope salarial.
A muchos de ustedes no les gustará oír lo siguiente, pero también ciudades claves de la liga como Pittsburgh estarían en problemas si la NFL pierde este sistema actual tan eficiente y tan justo.









Ni me quiero imaginar como se han de estar haciendo agua las bocas de Jerry Jones y Dan Snyder!
Es correcto… esto podría causar un efecto dominó, separando de manera significante a los mercados grandes de los chicos.