Varios perros vestidos con uniformes de los Saints de Nueva Orleans y los carros alegóricos con conductores enmascarados ofrecieron un festejo sin precedente para miles de personas que comenzaron su celebración mucho antes de que ganaran el Super Bowl.
De modo que cuando se consumó el juego y se supo el resultado, la fuerza estalló como mil fuegos artificiales.
El partido se disputó en el primer fin de semana de la temporada de desfiles de Carnaval y la inmensa mayoría de los participantes vistieron los colores negro y oro de los Saints, el equipo local.
Miles hicieron largas filas en las calles mientras que vendedores callejeros ofrecían salchichas cubiertas de masa de maíz, nachos y cerveza.
David Frazier y Daphne Naro, de la zona de San Francisco, estuvieron entre los asistentes a los desfiles del Carnaval que se extendieron desde la Calle Canal hasta la frontera del Barrio Francés. El partido los trajo de vuelta a Nueva Orleans, de donde Frazier es oriundo.
“Los Saints están en el Super Bowl, es una cosa única en la historia”, dijo Frazier.
Habría ido a Miami pero “no tengo conexiones allá, pues mis relaciones están aquí”.
Ambos predijeron que sería “la locura” si ganaban los Saints a los Colts de Indianápolis, pero también sería algo bueno incluso si perdieran.
“Los Saints han estado acostumbrados a perder por muchos años y nosotros, como aficionados, también perdemos con ellos”, dijo Frazier.
Y fue la locura. En el Barrio Francés, los festejos vespertinos iniciaron con la procesión de “Krewe of Barkus”, un minidesfile de perros. Hubo perros que llevaban plumas negras y doradas, cuentas, disfraces y camisetas de los Saints, iguales a los que llevaban sus amos por el barrio.
Un perro labrador amarillo participó en el desfile que pasó frente a la Catedral de San Luis, vestido como el ala cerrada de los Saints Jeremy Shockey, con una peluca rubia y tatuajes falsos por sus patas debajo del uniforme número 88.
“Tiene una personalidad extrovertida y desenfadada como la de Shockey. Es amistoso con todo el mundo”, dijo su dueño Stas Zhuk.
El hombre se mudó a Nueva Orleans hace seis meses con su familia “y nos convertimos en aficionados igualmente rabiosos en ese corto período de tiempo”, agregó.
“Es un bello día y los Saints están en el Super Bowl. Teníamos que salir a celebrarlo”, dijo Kathy Graffeo, quien tiene una perra sabuesa mestiza de cinco años que llevaba un vestido negro con vivos dorados.










No hay comentarios aún... ¡Se el primero en dejar una respuesta!